COLEGIO INTERNACIONAL DE VALLADOLID

Intercambios internacionales: Canadá o la naturaleza en todas sus formas

Intercambios internacionales: Canadá o la naturaleza en todas sus formas

Los estudiantes de 4º de la E.S.O. han pasado dos intensísimas y fabulosas semanas de intercambio con Southpointe Academy en Vancouver.
La primera parada del itinerario previsto la hicieron en el Parque Provincial Shannon Falls, en una de las más bellas regiones canadienses, la Columbia Británica, y donde se encuentra la tercera catarata más alta de la provincia, donde el agua cae desde una altura de 335 metros.

Conocieron Britannia Mine, la mina de cobre más grande del imperio británico entre 1900 y 1974. Hoy en día, es un Museo galardonado y un sitio histórico nacional. Un viaje en el tiempo para disfrutar de cómo era todo para un minero de la época, que remataron con las maravillosas vistas en la bahía de Horseshoe.

Ya en el centro anfitrión, participaron en una asamblea especial del Southpointe Academy con motivo del Vaisakhi, el festival indio de la cosecha que marca el comienzo del Año Nuevo en el calendario solar y que tiene un gran significado para los sijes. Es importante explicar que la inmigración india es una de las corrientes migratorias más relevantes y numerosas de Canadá desde el siglo pasado. Además, alrededor del 20% de toda la comunidad indocanadiense reside en Vancouver.

El grupo conoció las historias de la pesca en la costa oeste y de sus habitantes en el Gulf of Georgia Cannery National Historic Site. Construido en 1894 en el histórico pueblo de Steveston, fue una vez el edificio más grande de su tipo y el principal productor de salmón enlatado en la Columbia Británica. Hoy, se puede acceder al pasado a través de exhibiciones interactivas, películas y visitas guiadas en la importantísima industria pesquera de esa zona.

Tras un picnic bajo el sol, pasaron una tarde de patinaje y deportes de invierno en Richmond Olympic Oval, lugar en el que se disputó el patinaje de velocidad durante los Juegos Olímpicos de Vancouver 2010. Además de patinar sobre la gran pista de hielo, sintieron la emoción de dar un salto de esquí olímpico, remar en kayak por aguas bravas o deslícese a una velocidad increíble en una pista olímpica de bobsleigh con los simuladores olímpicos y deportivos de última generación. El viernes comenzó con la visita al histórico Fort Langley, sobre el río Fraser, un precioso pueblo de gran importancia en la historia de Canadá, pues aquí fue donde nació la Columbia Británica en 1858. Se adentraron en la vida del siglo XIX con recreaciones de hogares y negocios como una herrería y pisaron los lugares en los que los comerciantes de pieles de Hudson’s Bay Company se mezclaron con los buscadores de oro de California. Más tarde se acercaron a Eagle Acres Dairy, una granja familiar local, sostenible y apasionada donde actualmente ordeñan 50 vacas cada día con un sistema de ordeño robótico. Brian y Erin Anderson han estado dando la bienvenida a visitantes de todo el mundo para desde 1999, allí nuestros alumnos y profesoras dieron leche a crías, alimentaron a las vacas y las ordeñaron.

Estando en la Columbia Británica no podían dejar de conocer su capital, Victoria, una ciudad pequeña y tranquila, famosa por las vistas de su pequeño puerto, la fachada del Parlamento regional y ser la ciudad canadiense con el mejor clima.

Los estudiantes visitaron la zona del Inner Harbour, un pequeño puerto en el centro de la ciudad alrededor del cual están los edificios más representativos, el Parlamento de British Columbia y el hotel The Empress, situados ambos de cara al mar, y donde se encuentra un totem de las Primeras Naciones, que eran especialmente numerosas en Vancouver Island durante los años inmediatamente posteriores a la colonización europea.

La Asamblea Legislativa provincial se encuentra en un edificio de finales del siglo XVIII de estilo neobarroco. En sus proximidades hay estatuas de la reina Victoria de Inglaterra, en honor de la que recibe el nombre la ciudad y a los soldados que participaron en las Guerras Mundiales y la Guerra de Corea.
Emparse de la historia es fácil en Victoria, sobre todo cuando te rodeas del hotel The Empress, declarado Lugar Nacional Histórico, y del Parlamento de British Columbia. La siguiente parada la hicieron en el Museo de British Columbia, con colecciones relevantes sobre la historia de la región, historia natural y los pueblos aborígenes.

A pocos metros del Inner Harbour encontraron el parque más popular de Victoria, el Beacon Hill Park. Muy popular entre los turistas y los ciudadanos locales. Aparte de ser el parque más conocido de la ciudad, alberga varias cosas interesantes que ver en Victoria. La primera es la vista que se tiene desde lo alto de la colina del estrecho que la separa del continente y que en los días soleados permite ver incluso la costa de los cercanos Estados Unidos. Por otra parte, el parque alberga una antigua zona funeraria de los nativos originarios de la región, que incluye el cuarto mayor totem del mundo.
Ese mismo día, por la tarde, vieron en 3D ‘Hurricane’, la historia real de un viaje de 15.000 kilómetros siguiendo los pasos de uno de los eventos naturales más devastadores de nuestro planeta, el huracán del Atlántico.

Para finalizar la jornada, pasearon por Chinatown, la más antigua y la que, según las autoridades de turismo local, más conserva su carácter original en todo Canadá.

El Stanley Park fue el escenario que recorrió el grupo de estudiantes que pasa estos días en la Columbia Británica, en Canadá. Cogieron bicicletas y se adentraron en el parque urbano más grande de Canadá, en el pulmón de Vancouver. Entre la frondosa vegetación, disfrutaron de los cedros rojos más grandes de Norteamérica, abetos de Douglas, tsugas o piceas entre otras especies. También cuenta con más de doscientas especies de aves, mapaches, coyotes, liebres y varias clases de ardillas.

Recorieron algunos de sus más de 200 km de caminos y senderos, como el paseo marítimo Seawall, el lago Beaver, Lost Lagoon, el Acuario de Vancouver, los tótems Poles, el puerto deportivo Coal Harbour y la isla Deadman’s Insel.

No pararon de fotografiarse con la atracción más famosa de Stanley Park, un recuerdo colorido y complejo de los indígenas que habitaron esas tierras, los First Nations. La colección de tótems en Brockton Point, que representan historias míticas talladas por antiguas tribus indias (los originales se encuentran actualmente en diversos museos).

Pudieron maravillarse con el árbol hueco, que ocupa un lugar especial en el corazón de los ciudadanos de Vancouver. Con más de 700 años de antigüedad, la parte inferior de su tronco presenta un gran agujero.

La Siwash Rock es una roca monolítica en la Bahía Inglesa, cerca de la costa occidental del parque. Alcanza una altura de 18 m, es de origen volcánico y tiene una forma peculiar debido a la erosión marina. La roca es un motivo popular en las leyendas de los indígenas squamish de la región.

Durante la siguiente jornada visitaron el famoso Capilano Suspension Bridge Park que cruza el río Capilano. Un puente no apto para las personas que sufren vértigos pero no fue el caso de ninguno de nuestros estudiantes. Tiene una extensión de 137 metros, y se encuentra suspendido a 70 metros de altura sobre el río. En su construcción inicial se usaron cuerdas de cáñamo y para el resto se usaron tablas de cedro. En 1903 se cambió el cáñamo por cables de alambre mucho más resistentes.
Lo más impresionante son las vistas de las que pudieron disfrutar durante todo el recorrido ya que está construido en medio de un bosque húmedo de cedros. Un paraje natural perfecto para aprender un poco más sobre la naturaleza canadiense.

El Nuevo Cliffwalk de 90 metros de altura, te quitará la respiración. Es la más nueva de las actividades en el Parque del Puente Colgante de Capilano en Vancouver. Inaugurado el 3 de junio de 2011, este emocionante viaje por los acantilados te lleva a través de la vegetación de la selva en una serie de senderos discretos voladizos y suspendidos que sobresalen del acantilado de granito sobre el río Capilano en áreas del parque que antes no se exploraban. Es alto y angosto y, en algunos tramos, el vidrio es lo que separa a los visitantes del profundo cañón. Eso sí, la vista panorámica es increíble.

Por si no habían tenido bastante, a continuación, disfrutaron de la aventura Treetops una serie de ocho pequeños puentes colgantes que van por encima de las enormes coníferas y ofrecen a vista de pájaro a más de 30 metros de altura. Hay una casa árbol al principio del recorrido, y toda la atracción se hizo sin dañar los árboles ni el resto de seres vivos de la zona, de modo respetuoso con el medio ambiente.

El Puente colgante de Capilano es también un buen lugar para ver y conocer varios Totem de los indios originarios de la zona (First Nations). Todos ellos cuentan su propia historia plasmada en su talla y llevan en ese lugar desde 1930.

Los últimos días en Vancouver pasaron entre abrazos y recuerdos no sin antes terminar de visitar lugares icónicos de Vancouver. Los estudiantes cogieron un ‘Water Taxi’ para cruzar False Creek y llegar a Granville Island, uno de los barrios históricos de Vancouver que pasó de ser un barrio industrial en decadencia a una de las mayores atracciones de la ciudad. Se dice que en la actualidad Granville Island es uno de los proyectos de desarrollo urbano más exitosos de Norteamérica.

Pasearon por el Museo de maquetas de trenes, que cuenta con la colección más grande del mundo de maquetas de trenes y juguetes expuestos públicamente. También el Museo de maquetas de barcos, donde se muestran diferentes modelos de navíos, incluyendo algún submarino.

Y llegó la despedida y no podemos más que agradecer al Southpointe Academy su cariñosa acogida una vez más. See you soon!

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